Vídeos ‘deepfakes’, la técnica más sofisticada para crear noticias falsas

‘Deepfake’, la moda de poner rostros de famosos en vídeos de Internet

Es posible que alguna vez hayas visto en Internet un vídeo en el que un personaje famoso decía o hacía algo que no encajaba con su discurso habitual. Se trata de una técnica bastante común, empleada para desprestigiar a una persona conocida en las redes sociales, y ya tiene incluso nombre oficial: «Deepfake».

El término «Deepfake» es un anglicismo formado por dos palabras: fake (falso) y deep learning (aprendizaje profundo). Juntando ambas se ha creado esta palabra que hace referencia a cambiar, mediante técnicas de Inteligencia Artificial, el rostro de una persona por el de otra en un vídeo. El ordenador utiliza algoritmos de aprendizaje, analizando otros vídeos o imágenes ya existentes, para simular los movimientos del nuevo rostro que protagoniza el vídeo hasta el punto de que parece real.

El uso de esta técnica ya se ha utilizado en el cine para volver a revivir a personajes míticos como la princesa Leia, cuando la actriz que la protagonizaba, Carrie Fisher, falleció durante su rodaje. Este sería un uso legítimo, al menos si así lo consideran sus herederos, el problema viene cuando cae en manos de desalmados que ya lo han utilizado para mezclar rostros de actrices famosas en escenas pornográficas.

Sin embargo, el vídeo es falso. El famoso en cuestión no protagoniza esas escenas sino que ha sido recreado su rostro y su cuerpo gracias al empleo profundo de la Inteligencia Artificial. Sin embargo, es tan realista, que en la mayoría de ocasiones induce a error.

Suplantar la identidad de un personaje popular en un vídeo pornográfico o crear una una noticia falsa, atribuyéndole unas declaraciones que nunca dijo o haciéndole aparecer en un vídeo que nunca se grabó es una práctica que está comenzando a ser habitual. Podría considerarse como la evolución de las «fake news» escritas, pero ahora editadas en formato vídeo.

Barack Obama, Donald Trump, Tom Hanks… son algunos de los personajes famosos que han visto cómo sus rostros protagonizaban vídeos falsos elaborados con distintos fines poco lícitos. Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, lo ha sufrido esta misma semana, cuando el grupo de artistas Canny subió un vídeo a las redes sociales para protestar por la política de datos personales de la red social.

Intercambiar los rostros en un vídeo no es tarea fácil y se necesitan complejos programas informáticos que manejen Inteligencia Artificial e infinidad de patrones y vídeos de muestra. Uno de los softwares más populares hasta la fecha era Face2Face, aunque ya no está operativo.

Sin embargo, se siguen depurando las técnicas. De hecho, hay compañías, como Samsung, que ya han mostrado cómo se puede crear un vídeo completo con animaciones a partir de una única fotografía. Esto también lo explica un grupo de investigadores de la Universidad de Washington en el siguiente vídeo:

La preocupación por la popularización de estos contenidos es evidente. Tanto es así que en Estados Unidos un total de 41 estados ya han prohibido la difusión de «Deepfakes». Uno de ellos, Virginia, ha dado un paso más allá esta semana y se ha convertido en el primero que penaliza la distribución de imágenes y vídeos pornográficos falsos. Quienes lo realicen se enfrentarán a un delito de clase 1, penado con hasta un año de prisión y 2.500 dólares de multa.